jueves, 11 de octubre de 2007

The Origin Of Love

Buenas noches:

Retransmisión de madrugada desde la era primigenia de la tierra para narraros una bonita fábula de como nació el concepto "amor":

El musical / película "Hedwig and the angry Inch" trata este tema con una canción titulada "The Origin Of Love" que bebe directamente de uno de los relatos mas conocidos de Platón.

Así que el tema de hoy sera el análisis, lectura de la letra de la canción (en inglés por supuestisimo) y el vídeo de hoy el fragmento de película que narra esta parte en forma de videoclip muy bonitamente ilustrado por Emily Hubley.

Os dejo primero la letra de la canción y, para los mas aburridos, curiosos y con ganas de leer, el fragmento del texto platoniano.

Hedwig and the angry inch-The Origin Of love
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When the earth was still flat,
And the clouds made of fire,
And mountains stretched up to the sky,
Sometimes higher,
Folks roamed the earth
Like big rolling kegs.
They had two sets of arms.
They had two sets of legs.
They had two faces peering
Out of one giant head
So they could watch all around them
As they talked; while they read.
And they never knew nothing of love.
It was before the origin of love.

The origin of love

And there were three sexes then,
One that looked like two men
Glued up back to back,
Called the children of the sun.
And similar in shape and girth
Were the children of the earth.
They looked like two girls
Rolled up in one.
And the children of the moon
Were like a fork shoved on a spoon.
They were part sun, part earth
Part daughter, part son.

The origin of love

Now the gods grew quite scared
Of our strength and defiance
And Thor said,
"I'm gonna kill them all
With my hammer,
Like I killed the giants."
And Zeus said, "No,
You better let me
Use my lightening, like scissors,
Like I cut the legs off the whales
And dinosaurs into lizards."
Then he grabbed up some bolts
And he let out a laugh,
Said, "I'll split them right down the middle.
Gonna cut them right up in half."
And then storm clouds gathered above
Into great balls of fire

And then fire shot down
From the sky in bolts
Like shining blades
Of a knife.
And it ripped
Right through the flesh
Of the children of the sun
And the moon
And the earth.
And some Indian god
Sewed the wound up into a hole,
Pulled it round to our belly
To remind us of the price we pay.
And Osiris and the gods of the Nile
Gathered up a big storm
To blow a hurricane,
To scatter us away,
In a flood of wind and rain,
And a sea of tidal waves,
To wash us all away,
And if we don't behave
They'll cut us down again
And we'll be hopping round on one foot
And looking through one eye.

Last time I saw you
We had just split in two.
You were looking at me.
I was looking at you.
You had a way so familiar,
But I could not recognize,
Cause you had blood on your face;
I had blood in my eyes.
But I could swear by your expression
That the pain down in your soul
Was the same as the one down in mine.
That's the pain,
Cuts a straight line
Down through the heart;
We called it love.
So we wrapped our arms around each other,
Trying to shove ourselves back together.
We were making love,
Making love.
It was a cold dark evening,
Such a long time ago,
When by the mighty hand of Jove,
It was the sad story
How we became
Lonely two-legged creatures,
It's the story of
The origin of love.
That's the origin of love.



EL BANQUETE(Fragmento del texto de Platón seleccionado
por una servidora)

En primer lugar, tres eran los sexos de las personas,
no dos, como ahora, masculino y femenino, sino que había,
además, un tercero que participaba de estos dos, cuyo
nombre sobrevive todavía, aunque él mismo ha desaparecido.
El andrógino, en efecto, era entonces una cosa sola en
cuanto a forma y nombre, que participaba de uno y de otro,
de lo masculino y de lo femenino, pero que ahora no es
sino un nombre que yace en la ignominia.

En segundo lugar, la forma de cada persona era redonda en
su totalidad, con la espalda y los costados en forma de
círculo. Tenía cuatro manos, mismo numero de pies que de
manos y dos rostros perfectamente iguales sobre un
cuello circular. Y sobre estos dos rostros, situados en
direcciones opuestas, una sola cabeza, y además cuatro
orejas, dos órganos sexuales, y todo lo demás como uno
puede imaginarse a tenor de lo dicho. Caminaba también
recto como ahora, en cualquiera de las dos direcciones
que quisiera; pero cada vez que se lanzaba a correr
velozmente, al igual que ahora los acróbatas dan
volteretas circulares haciendo girar las piernas hasta
la posición vertical, se movía en círculo rápidamente
apoyándose en sus miembros que entonces eran ocho.

Eran tres los sexos y de estas características, porque
lo masculino era originariamente descendiente del sol,
lo femenino, de la tierra y lo que participaba de ambos,
de la luna, pues también la luna participa de uno y de
otro.Precisamente eran circulares ellos mismos y su
marcha, por ser similares a sus progenitores. Eran
también extraordinarios en fuerza y vigor y tenían
un inmenso orgullo, hasta el punto de que conspiraron
contra los dioses. Y lo que dice Homero de Esfialtes
y de Oto se dice también de ellos: que intentaron
subir hasta el cielo para atacar a los dioses.
Entonces, Zeus y los demás dioses deliberaban sobre
qué debían hacer con ellos y no encontraban solución.
Porque, ni podían matarlos y exterminar su linaje,
fulminándolos con el rayo como a los gigantes, pues
entonces se les habrían esfumado también los honores
y sacrificios que recibían de parte de los hombres,
ni podían permitirles tampoco seguir siendo insolentes.
Tras pensarlo detenidamente dijo, al fin, Zeus:
«Me parece que tengo el medio de cómo podrían seguir
existiendo los hombres y, a la vez, cesar de su
desenfreno haciéndolos más débiles. Ahora mismo,
dijo, los cortaré en dos mitades a cada uno y de
esta forma serán a la vez más débiles y más útiles
para nosotros por ser más numerosos. Andarán rectos
sobre dos piernas y si nos parece que todavía
perduran en su insolencia y no quieren permanecer
tranquilos, de nuevo, dijo, los cortaré en dos
mitades, de modo que caminarán dando saltos sobre
una sola pierna». Dicho esto, cortaba a cada
individuo en dos mitades, como los que cortan las
serbas y las ponen en conserva o como los que cortan
los huevos con crines. Y al que iba cortando ordenaba
a Apolo que volviera su rostro y la mitad de su cuello
en dirección del corte, para que el hombre, al ver su
propia división, se hiciera más moderado, ordenándole
también curar lo demás. Entonces, Apolo volvía el rostro
y, juntando la piel de todas partes en lo que ahora se
llama vientre, como bolsas cerradas con cordel, la ataba
haciendo un agujero en medio del vientre, lo que llaman
precisamente ombligo. Alisó las otras arrugas en su
mayoría y modeló también el pecho con un instrumento
parecido al de los zapateros cuando alisan sobre la horma
los pliegues de los cueros. Pero dejó unas pocas en torno
al vientre mismo y al ombligo, para que fueran un recuerdo
del antiguo estado.

Así, pues, una vez que fue seccionada en dos la forma
original,añorando cada uno su propia mitad se juntaba
con ella y rodeándose con las manos y entrelazándose
unos con otros, deseosos de unirse en una sola naturaleza,
morían de hambre y de absoluta inacción, por no querer
hacer nada separados unos de otros. Y cada vez que moría
una de las mitades y quedaba la otra, la que quedaba
buscaba otra y se enlazaba con ella, ya se tropezara con
la mitad de una mujer entera, lo que ahora precisamente
llamamos mujer, ya con la de un hombre, y así seguían
muriendo.Compadeciéndose entonces Zeus, inventa otro
recurso y traslada sus órganos genitales hacia la parte
delantera,pues hasta entonces también éstos los tenían
por fuera y engendraban y parían no los unos en los otros,
sino en la tierra, como las cigarras. De esta forma,
pues, cambió hacia la parte frontal sus órganos
genitales y consiguió que mediante éstos tuviera lugar
la generación en ellos mismos, a través de lo masculino
en lo femenino, para que si en el abrazo se encontraba
hombre con mujer, engendraran y siguiera existiendo la
especie humana, pero, si se encontraba varón con varón,
hubiera, al menos, satisfacción de su contacto,
descansaran, volvieran a sus trabajos y se
preocuparan de las demás cosas de la vida.
Desde hace tanto tiempo, pues, es el amor de los
unos a los otros innato en los hombres y restaurador
de la antigua naturaleza, que intenta hacer uno solo
de dos y sanar la naturaleza humana. Por tanto,cada
uno de nosotros es un símbolo de hombre, al haber
quedado seccionado en dos de uno solo, como los
lenguados. Por esta razón, precisamente,
cada uno está buscando siempre su propio símbolo.
En consecuencia, cuantos hombres son sección de
aquel ser de sexo común que entonces se llamaba
andrógino son aficionados a las mujeres, y
pertenece también a este género la mayoría de
los adúlteros; y proceden también de
él cuantas mujeres, a su vez, son aficionadas a
los hombres y adúlteras. Pero cuantas mujeres
son sección de mujer, no prestan mucha atención
a los hombres, sino que están más inclinadas a
las mujeres, y de este género proceden también
las lesbianas.Cuantos, por el contrario, son
sección de varón, persiguen a los varones y
mientras son jóvenes, al ser rodajas de varón,
aman a los hombres y se alegran de acostarse y
abrazarse; éstos son los mejores de entre
los jóvenes y adolescentes, ya que son los más
viriles por naturaleza. Algunos dicen que son
unos desvergonzados, pero se equivocan. Pues
no hacen esto por desvergüenza, sino por audacia,
hombría y masculinidad, abrazando lo que es
similar a ellos. Y una gran prueba de esto es que,
llegados al término de su formación, los de tal
naturaleza son los únicos que resultan valientes
en los asuntos políticos. Y cuando son ya unos
hombres, aman a los mancebos y no prestan atención
por inclinación natural a los casamientos ni a la
procreación de hijos, sino que son obligados por
la ley, pues les basta vivir solteros todo el
tiempo en mutua compañía. Por consiguiente,
el que es de tal clase resulta, ciertamente,
un amante de mancebos y un amigo del amante, ya
que siempre se apega a lo que le está emparentado.
Pero cuando se encuentran con aquella auténtica
mitad de sí mismos tanto el pederasta como
cualquier otro, quedan entonces maravillosamente
impresionados por afecto, afinidad y amor,
sin querer, por así decirlo, separarse unos de
otros ni siquiera por un momento. Éstos son los
que permanecen unidos en mutua compañía a lo
largo de toda su vida, y ni siquiera podrían
decir qué desean conseguir realmente unos de
otros. Pues a ninguno se le ocurriría pensar
que ello fuera el contacto de las relaciones
sexuales y que,precisamente por esto, el uno
se alegra de estar en compañía del otro con
tan gran empeño.Antes bien, es evidente que
el alma de cada uno desea otra cosa que no
puede expresar, si bien adivina lo que quiere y
lo insinúa enigmáticamente. Y si mientras
están acostados juntos se presentara Hefesto
con sus instrumentos y les preguntara:
«¿Qué es, realmente, lo que queréis,hombres,
conseguir uno del otro?», y si al verlos
perplejos volviera a preguntarles:
«¿Acaso lo que deseáis es estar juntos lo más
posible el uno del otro, de modo que ni de
noche ni de día os separéis el uno del otro?
Si realmente deseáis esto,quiero fundiros y
soldaros en uno solo, de suerte que siendo
dos lleguéis a ser uno, y mientras viváis,
como si fuerais uno solo, viváis los dos en
común y, cuando muráis, también allí
en el Hades seáis uno en lugar de dos,
muertos ambos a la vez. Mirad, pues, si
deseáis esto y estaréis contentos si lo
conseguís.» Al oír estas palabras, sabemos
que ninguno se negaría ni daría a entender
que desea otra cosa, sino que simplemente
creería haber escuchado lo que, en realidad,
anhelaba desde hacía tiempo: llegar a ser uno
solo de dos,juntándose y fundiéndose con el
amado. Pues la razón de esto es que nuestra
antigua naturaleza era como se ha descrito
y nosotros estábamos íntegros. Amor es,
en consecuencia, el nombre para el deseo
y persecución de esta integridad.

Antes, como digo, éramos uno, pero ahora,
por nuestra iniquidad, hemos sido
separados por la divinidad, como los
arcadios por los lacedemonios. Existe,
pues, el temor de que, si no somos
mesurados respecto a los dioses, podamos
ser partidos de nuevo en dos y andemos
por ahí como los que están esculpidos
en relieve en las estelas, serrados
en dos por la nariz, convertidos en
téseras. Ésta es la razón, precisamente,
por la que todo hombre debe exhortar
a otros a ser piadoso con los dioses en
todo, para evitar lo uno y conseguir lo
otro, siendo Eros nuestro guía y caudillo.
Que nadie obre en su contra —y obra en
su contra el que se enemista con los dioses—,
pues si somos sus amigos y estamos
reconciliados con el dios, descubriremos
y nos encontraremos con nuestros propios
amados, lo que ahora consiguen sólo unos
pocos.
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¿No es una bonita manera de ver la creación?
Para mi es preciosa,tanto que alconocerla
lloré, tanto que ayer en clase de teatro
se trato este tema y más de uno lloró,
tanto que cada persona que conozco que
haya visto esta obra se queda sin palabras,
tanto que solo puedo resumirla en un nombre...

¿De verdad pensabais que iba a decirlo?
¡JA!

Se acabó nuestro tiempo amigos, espero
que hayais disfrutado tanto del tema
como lo he hecho yo escribiendolo.

.:::Yitzhak:::.

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